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Actualizado 09.10.2026

Chili con carne fácil

Este chili con carne fácil se prepara en una sola cazuela con ingredientes sencillos y un rato de cocción tranquila. Queda sabroso, admite ajustes de picante y se puede servir con arroz, tortillas o una cucharada de yogur natural.

◷ 55 minutos✎ Preparación 15 · Cocción 40◉ 4 Raciones🌶 Medio
Ingredientes ↓
Chili con carne fácil: receta casera paso a pasoImagen ilustrativa

Ingredientes

4 Raciones

Añade el chile poco a poco y prueba: el picor depende de la variedad.

Preparación

  1. 1

    Pica la cebolla, el pimiento y el ajo. Escurre las alubias, enjuágalas y déjalas reservadas.

  2. 2

    Calienta el aceite en una cazuela amplia a fuego medio. Añade la cebolla y el pimiento y cocina hasta que estén blandos, removiendo de vez en cuando.

  3. 3

    Incorpora el ajo y cocina brevemente. Añade la ternera picada y desmenúzala con una cuchara; cocina hasta que esté completamente hecha y ligeramente dorada.

  4. 4

    Agrega el comino, el pimentón, el orégano y la guindilla. Remueve para repartir las especias sin dejar que se quemen.

  5. 5

    Añade el tomate triturado y el caldo. Raspa el fondo de la cazuela, lleva la mezcla a un hervor suave y baja el fuego.

  6. 6

    Cocina parcialmente tapado a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa se haya concentrado.

  7. 7

    Incorpora las alubias y cocina unos minutos más, hasta que estén calientes. Prueba y ajusta de sal, pimienta o guindilla.

  8. 8

    Retira del fuego y deja reposar brevemente antes de servir. Si está demasiado espeso, añade un chorrito de agua caliente.

Por qué esta receta es fácil

La receta parte de una base muy práctica: carne picada, cebolla, tomate y alubias cocidas. No hace falta dorar piezas grandes ni preparar una salsa por separado; basta con tener los ingredientes listos y añadirlos a la cazuela en el orden indicado.

El trabajo activo se concentra al principio, cuando se pican las verduras y se dora la carne. Después, el chili cuece a fuego suave mientras el tomate y las especias se integran. Remueve de vez en cuando, pero no es necesario vigilarlo continuamente.

Las cantidades están pensadas para cuatro raciones generosas. Si quieres cocinar para más personas, puedes duplicar los ingredientes en una cazuela amplia; procura que la carne se dore en tandas si la base queda demasiado llena, porque una cazuela abarrotada hace que suelte agua en lugar de dorarse.

Ingredientes y cambios posibles

La ternera picada aporta sabor y una textura consistente. Elige una carne con algo de grasa para que no quede seca, o usa una mezcla de ternera y cerdo si es lo que tienes en casa. Desmenúzala con una cuchara mientras se cocina, de forma que no queden bloques grandes.

Las alubias rojas cocidas ahorran tiempo. Escúrrelas y enjuágalas bajo el grifo para retirar el líquido de conserva, y añádelas cuando la salsa ya haya espesado un poco. Si prefieres, puedes usar alubias pintas o blancas; el resultado cambiará ligeramente, pero el método es el mismo.

El pimiento rojo es opcional: aporta dulzor y algo de textura, aunque puedes prescindir de él o sustituirlo por pimiento verde. El comino y el pimentón dan profundidad, mientras que la guindilla controla el picante. Si no tienes caldo, utiliza agua; ajusta entonces la sal al final, porque los caldos pueden tener cantidades distintas de sal.

Cómo preparar un chili con carne fácil

Empieza picando la cebolla, el ajo y el pimiento en trozos pequeños. Calienta el aceite en una cazuela amplia a fuego medio y cocina la cebolla con el pimiento hasta que se ablanden. Añade el ajo al final de este paso para que se perfume sin quemarse.

Incorpora la carne picada y sepárala con una cuchara. Deja que pierda el color rosado y se dore ligeramente, removiendo para que se cocine por igual. La carne picada debe quedar completamente cocinada; si se acumula líquido, mantén el fuego unos minutos más para que se evapore antes de añadir el tomate.

Agrega el comino, el pimentón, el orégano y la guindilla, y remueve brevemente. Añade el tomate triturado y el caldo, raspa el fondo de la cazuela para soltar los jugos y deja que la salsa hierva suavemente. Después, baja el fuego y cocina sin tapar parcialmente para que se concentre.

Añade las alubias en la parte final de la cocción. Así se calientan y toman el sabor de la salsa sin deshacerse demasiado. Prueba el chili antes de servir y corrige de sal, pimienta o picante. Si está demasiado espeso, añade un poco de agua; si está muy líquido, prolonga la cocción unos minutos.

Cómo ajustar el sabor y la textura

Para un resultado suave, omite la guindilla y sirve el picante aparte. Si quieres un chili de intensidad media, añade una pequeña cantidad de guindilla seca triturada. Para que pique más, aumenta poco a poco: es fácil añadir más al final, pero no se puede retirar una vez mezclada.

El punto ideal depende de cómo te guste la salsa. Para un chili más caldoso, retíralo del fuego en cuanto las alubias estén calientes. Si lo prefieres espeso, cocina destapado y remueve con más frecuencia al final, cuando la salsa ya tenga menos líquido.

Un reposo breve mejora la mezcla de sabores. Apaga el fuego y deja la cazuela quieta unos cinco minutos antes de servir. Si al reposar espesa demasiado, incorpora un chorrito de agua caliente y remueve con cuidado.

Acompañamientos, conservación y aprovechamiento

El arroz blanco es un acompañamiento sencillo y ayuda a repartir la salsa entre las raciones. También puedes servir el chili con tortillas de trigo o maíz, patata asada o una ensalada fresca. Para suavizar el picante, añade yogur natural o una cucharada de nata agria al servir.

Guarda las sobras en un recipiente poco profundo y mételas en la nevera cuando hayan dejado de humear intensamente, sin dejarlas horas a temperatura ambiente. Consúmelas en un plazo de dos o tres días y recalienta únicamente la cantidad que vayas a tomar, hasta que esté bien caliente por todas partes.

También se puede congelar en porciones, una vez enfriado y guardado en recipientes aptos para congelador. Descongélalo en la nevera y recaliéntalo en una cazuela, removiendo; si la salsa se ha espesado, añade un poco de agua. Aprovecha las sobras para rellenar patatas asadas o servirlas sobre arroz al día siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Puedo preparar el chili con carne con antelación?

Sí. Puedes cocinarlo el día anterior, enfriarlo y guardarlo tapado en la nevera. Recalienta las raciones en una cazuela hasta que estén bien calientes, añadiendo un poco de agua si la salsa se ha espesado.

¿Qué hago si el chili queda demasiado picante?

Añade tomate triturado o un poco de agua y deja que hierva suavemente unos minutos. Al servir, acompáñalo con arroz y yogur natural para suavizar la sensación picante. Para la próxima vez, empieza con menos guindilla y ajusta al final.

¿Se puede hacer sin pimiento?

Sí. Omítelo y continúa con la cebolla y el ajo. También puedes sustituirlo por otro pimiento o añadir una zanahoria pequeña muy picada para aportar dulzor.

¿Cómo sé que la carne picada está bien cocinada?

Desmenúzala durante la cocción y comprueba que no queden partes rosadas. Debe cocinarse completamente antes de añadir el tomate y continuar con la salsa.

¿Puedo usar alubias secas?

Sí, pero primero tendrás que dejarlas en remojo y cocerlas por separado hasta que estén tiernas. No añadas al chili alubias secas sin cocer: el tiempo de esta receta no basta para ablandarlas.

¿Se puede congelar el chili con carne?

Sí. Enfríalo, repártelo en porciones y congélalo en recipientes adecuados. Descongélalo en la nevera y recaliéntalo bien antes de servir.